En la última reunión que tuvo lugar entre el señor Brown y Sarkozy salió a relucir el escabroso tema de la energía nuclear. Estos dos países han decidido aumentar la construcción de centrales nucleares y exportar este tipo de energía, mientras España se desmarca totalmente de este tipo de acuerdos (más por motivos electoralistas que energéticos). El principal problema de la energía nuclear son los residuos radiactivos y esta preocupación se presenta como muy elevada por la población española, ya que un 80% está en contra de las centrales nucleares.
Si pasamos a la preocupación individual creo que yo mismo puedo ser un ejemplo. Hasta hace unos años era un miembro de la comunidad en la que hay que ser activo para no morir radiactivo, pero ahora estoy en ese punto intermedio de no saber si esa postura está totalmente justificada. Creo que se debería hacer un estudio muy exhaustivo de los lugares que podrían estar habilitados para funcionar como cementerios radiactivos, ver que repercusión real podría tener sobre poblaciones cercanas y compararlo con las emisiones que se producen con el resto de energías alternativas. Teniendo en cuenta que la construcción de un aerogenerador lleva consigo un consumo de energía y por lo tanto generación de dióxido de carbono, superior a lo que podrá generar en su vida útil o que una placa solar tiene una vida útil de 5 años debido a las deposiciones de micropartículas y a la erosión frente a los 20 años de vida útil que los proveedores afirman.
Sigo sin estar convencido de la energía nuclear, pero creo que se nos debería explicar con mayor claridad la situación energética actual, como por ejemplo que Francia nos suministra energía cuando nosotros tenemos picos de demanda. Como alguien dijo alguna vez, la información nos da poder.
